EL POR QUÉ DE ESTE BLOG

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Bueno, bueno, bueno, pues se explica en pocas palabras: ESTOY EN EL PARO.

Si, después de 34 años trabajando, ahora estoy en el paro y como la cosa me temo que va pa´ largo, pues tengo que fogá, ¿sabéis lo que es eso?, pues que necesito algo que hacer para quemar energía.

Trabajando en hostelería, tratas con todo tipo de personas al cabo del día, clientes y compañeros de trabajo, y si además la mayoría son mujeres, que somos muy charlatanas y llevamos muchos años trabajando juntas, filosofamos mucho de familia, noticias, arte, cultura, actualidad en general y cotilleos; pues eso es lo que me falta, compartir.

Cuando estoy cocinando con la radio puesta y me viene a la cabeza algo que creo es interesante y que podría compartir, lo escribo en el ordenador, y como me he apuntado al feisbuk, lo comparto con la corrala cibernética de familia y amigos.

Ahora me han dicho que sería interesante que hiciera un blog. Pues vamos a ello.

Advierto que son cosas mías, igual hay veces que se me va la olla, son cosas cortitas del día a día y los que me leen hasta ahora dicen que les hace gracia, sólo escribo cuando encuentro algo que me inspira y creo que se puede compartir.

SI ME QUERÉIS, SEGUIDME.

miércoles, 17 de junio de 2015

LA MALA EDUCACIÓN II

Po zi, es mala educación y punto.

Estos meses pasados de comuniones, que da la casualidad que he asistido a la Iglesia a unas cuantas celebraciones seguidas, ¡qué paciencia, Dios mío, pero qué paciencia tiene ese cura!, y qué arte, no se puede tener más arte diciendo a la gente que, por favor, pero que por favor, QUE SE CALLEN.
Me siento enojada y me da vergüenza ajena cuando oigo a ese cura regañar tanto en una iglesia abarrotada, -se supone de fieles-, que quieren compartir un gran día de pequeños que llevan tres años de catequesis, ¡TRES AÑOS!, preparándose para un día en que van a tomar por primera vez la ostia, y al cura  le dan ganas de sacar el látigo y expulsar a los mercaderes de la Iglesia, pero ¡por favor!, cómo se les puede fastidiar a unos niños su día por no tener la suficiente educación y guardar silencio.

Cuando yo era joven y asistía con mi novio a alguna celebración de Iglesia, los muchachos se marchaban fuera, o alguno incluso no llegaba a entrar y nos esperaban en una bodega o en la esquina charlando entre ellos, que no les interesaba lo que allí se celebraba. Creo que la primera vez que mi marido asistió a misa fue el día de su boda,  y porque no pudo mandar en su lugar a nadie…
Yo no le obligo si no quiere entrar, lo que no soporto es que una vez dentro me dé la tabarra, que se salga fuera y espere, o que no venga, pero hemos asistido a un bochornazo cada vez, aguantando ese chaparrón del señor cura, que nos ponía rojos a los que teníamos algo de vergüenza y mandaba callar cada dos por tres.
El cura se preguntaba que cómo se han podido perder las formas de esa manera, que en el cine, teatro, museos, se guarda silencio y se mantiene la compostura y en la Iglesia no, pero ¿por qué no?.
 Este domingo, sin ir más lejos, asistí a un bautizo. Bueno, pues tres veces me pusieron unos señores el culo en la boca, y tres veces tuve que rogarles que se apartaran porque yo estaba sentada y ellos se ponían de pié delante mía, con su culo a la altura de mi boca.  Por último mi marido se calentó y tuve que contenerlo y levantarme para poder ver en paz la ceremonia.

No hay derecho, estoy indigná. Llega la gente tarde y se pone a saludarse dentro de la Iglesia y van subiendo el tono, que de verdad es de vergüenza, porque como dice el cura, le estáis chafando la ceremonia a unos niños que después de tres años preparándose, éste es su momento, y no lo disfrutan por culpa de unas personas que supuestamente les quieren, pero que no pueden estar callados, y a unos padres, que quieren vivir este momento íntimamente o compartirlo con familia y amigos, pero que no pueden porque no les dejan.

Este año pasó, espero que el año que viene se guarden las formas, y si no, propongo que las catequistas saquen el látigo y despachen a quien no sepa comportarse dentro de la Iglesia. He dicho.

Y como me he calentao, para aguantar los calores del verano, os propongo hacer batidos con piña y sandia. Cuando yo las compro, primero las hago trozos y las guardo en la nevera, luego le añado unos trozos a la batidora con un poco de agua y en vaso largo con pajita entra de vicio. También, como han madurado todos los limones de golpe, hago una limonada: primero meto un vaso con agua y cuatro cardamomos en el microondas para que hierva, luego en una jarra de dos litros pongo el zumo de seis limones, el agua con el azúcar derretido y las semillas de cardamomo, dos rodajas de limón y lo lleno de agua fría y hielo. Vitamina C pa´ estas calores y menos Coca-cola, que pone a los bebes nerviosos.


We keep in touch, ya nos vemos...


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