EL POR QUÉ DE ESTE BLOG

EL POR QUÉ DE ESTE BLOG

Bueno, bueno, bueno, pues se explica en pocas palabras: ESTOY EN EL PARO.

Si, después de 34 años trabajando, ahora estoy en el paro y como la cosa me temo que va pa´ largo, pues tengo que fogá, ¿sabéis lo que es eso?, pues que necesito algo que hacer para quemar energía.

Trabajando en hostelería, tratas con todo tipo de personas al cabo del día, clientes y compañeros de trabajo, y si además la mayoría son mujeres, que somos muy charlatanas y llevamos muchos años trabajando juntas, filosofamos mucho de familia, noticias, arte, cultura, actualidad en general y cotilleos; pues eso es lo que me falta, compartir.

Cuando estoy cocinando con la radio puesta y me viene a la cabeza algo que creo es interesante y que podría compartir, lo escribo en el ordenador, y como me he apuntado al feisbuk, lo comparto con la corrala cibernética de familia y amigos.

Ahora me han dicho que sería interesante que hiciera un blog. Pues vamos a ello.

Advierto que son cosas mías, igual hay veces que se me va la olla, son cosas cortitas del día a día y los que me leen hasta ahora dicen que les hace gracia, sólo escribo cuando encuentro algo que me inspira y creo que se puede compartir.

SI ME QUERÉIS, SEGUIDME.

lunes, 29 de diciembre de 2014

EL DISCURSO NAVIDEÑO DEL REY

Me encantó. He dicho.

Ahora que durante muchos días vamos a oír desmenuzar cada palabra del discurso del Rey Felipe, pues como me sigo considerando pueblo, intentaré expresar mi opinión.

Me encantó. Le miraba, tan guapo, tan limpito, con sus ojitos azules cargados de empatía y honestidad, sus manos gesticulantes y lo que dijo, -sobre todo lo que dijo-, A MUERTE CON LA CORRUPCIóN, sin que se salve nadie porque se crea a salvo por cargo o puesto que ocupe y que Cataluña tiene un problema, lo sé, claro que lo sé, se llama clase política de caca, pero sólo dijo que tenía “un problema”.
Me sentí orgullosa, como madre que ha visto crecer a este niño desde las revistas, -y creo que lo mismo que la gran mayoría- que desconoce su día a día y opinamos de lo que nos venden desde las revistas y los reportajes preparados en televisión, tampoco he comido nunca con él, pero cuando le oí pensé: “está preparado, personal y académicamente está preparado para seguir en su puesto, tiene lo que le piden los americanos a sus presidentes cuando les van a gobernar: estabilidad familiar, valores morales sólidos, buena percha, y por ahora, si sigue con el paso que se ha marcado, tiene mi enhorabuena”. Vamos, que me encantó, lo habría sentado a cenar a mi mesa, a él y a su familia, porque sé que se hubiesen comportado y que nos habrían hecho sentir cómodos a todos, aunque no fuesen de mi entorno.

Tantos años de preparación y parece ser que el niño se quiere dedicar para lo que ha estudiado, ser el relaciones públicas number one que nos represente en el mundo entero, y yo no le voy a cuestionar su sueldo, creo que un cargo tan importante, se merece sueldo y dietas importantes, porque somos un gran pueblo y nos merecemos lo mejor.
Siempre, como dice mi amigo, “al pájaro se le conoce por la cagada”, puede estar disfrazado y ponerse un plumaje exótico, o al contrario, camuflarse, pero cuando la caga, la caga y se descubre. Con esto quiero decir que, por ahora, el Rey de España, si no cambia el paso, se merece todo mi respeto.

Y cambiando de tercio, otra cosa que me dijo mi hija que también me ha gustado, y es que cambiarán el horario o suspenderán los programas estos de parejas desinhibidas que pululan por las televisiones, porque los chicos estos completamente desnudos, con la toma de corriente dando chispazos entre las piernas buscando tierra, y ellas bamboleando sus carnes, y pintando elefantes entre las piernas de él y que la trompa no se le levante…, ¿a estos chicos es que les dan bromuro o qué?.  No sé, creo que para esto debe haber un horario más acorde con el de los adultos. Aunque dice mi hija que cuando dejas de fijarte en que van desnudos, el programa tiene un argumento, no sé, no he estado el tiempo suficiente viéndolo para encontrar el argumento.

Espero que el discurso del Rey sirva para el comienzo de una época en que un poco de sentido común acabe con la hoguera de vanidades que venimos padeciendo de un tiempo acá con el “todo vale” y que la libertad de la que disponemos para poder dar nuestra opinión, aunque no sea la de la mayoría, se respete, y no que, con el libertinaje, venga la censura y lo perdamos todo, retrocediendo a los tiempos de maricastaña que padecimos y a los que nos da tanto miedo volver.

Reitero mi enhorabuena al Rey, que siga dando ejemplo, y le animo a cumplir sus palabras y mostrarse firme en lo proclamado en el discurso. Sabe que el pueblo observa con lupa todo lo que hace y dice y aunque para muchos no significa nada, para los que se sienten representados como españoles, les gusta lo que ven por ahora.


We keep y touch…, tú ya sabes que este blog no es político, sólo son las opiniones de La Paca.


lunes, 15 de diciembre de 2014

NUESTRA TITA ANTONIA, D.E.P.

Estoy de luto y estoy muuuuuuuy triste, tan triste, que me duele.
Mi hermana me ha dicho que escriba un desahogo y ya se verá si merece la pena compartirlo,  pero estoy tan triste que no sé si mis lágrimas me dejarán ver las letras.

Mi muy querida tía Antoñita. Qué pena, qué pena, qué pena... Ni para morirse nos ha dado problemas, siempre tan adorable, tan achuchable, tan cariñosa… se fue y nos ha dejado vacía y huérfana de toda una generación, la de mi padre, porque era la más chica de los cinco hermanos y no nos queda ya ninguno.

Cuando mis padres se casaron, ella era la más pequeña y aún estaba soltera, así que vivían junto con mi abuela viuda y mi padre, que era el mayor, y compartían la casa vieja de la playa.

Cuando mi tía se casó, mientras mi madre aumentaba su familia, ella no podía tener hijos, y al ser la mas pequeña y su marido ser propietario de un barco, siempre vivió bien, no pasó las estrecheces que pasó mi madre y además, era la tía moderna de la familia, la que fumaba y en su juventud conoció las discotecas e incluso se bebió algún whisky. En los años en que nosotros, sobre todo los cuatro mayores, estábamos en el colegio, ella hizo un viaje con unos amigos recorriendo España e incluso una vez estuvo en Roma invitada por unos amigos italianos. A nosotros era la que nos compró el primer yogur y la que nos invitaba a un refresco en una cafetería el día de la Virgen del Carmen, caprichos que mi madre no se podía permitir darnos. También fuimos testigos de su gran sacrificio para poder tener hijos. Le recomendaron adelgazar, así que hizo dieta hasta perder más de treinta kilos y pasó de usar los bambitos a la minifalda. También le recomendaron tomar el sol en la tripa para ver si los ovarios le trabajaban y poder concebir. Pues se colocó su bikini y la acompañábamos a un espigón apartado, donde se mezclaba con las turistas, para poder tomar el sol en la tripa. También se sometió a una prueba muy dolorosa en aquellos años para ver las trompas por dentro. Pero nada, no tuvo hijos… aunque el diablo le dio una pechá de sobrinos. Ha estado siempre presente en todas las celebraciones familiares y ha llevado el registro de todos y cada uno de los nacimientos de los sobrinos y sobrinos-nietos, que también han sido muchos por parte suya y de la de su marido.

Aunque en los últimos años hemos tenido que respetar sus decisiones sobre la manera de enfocar su vida, igual si se hubiese dedicado un poquito más de tiempo para ella, aún habría estado unos añitos más con nosotros, pero no ha podido ser. Siempre nos decía: -“niña, ésta igual va a ser la última Navidad que compartamos juntos”- y le contestábamos –“sabrá Dios quién faltará primero”- y nos reíamos de ella cuando nos decía que estaba muy cansada y que la tierra la estaba llamando. Al final no ha podido resistir una mala gastroenteritis que, junto con la diabetes, la ha dejado tan deshidratada que los órganos principales no han podido volver a arrancar.


Bueno, seguiré mi duelo, y aunque a partir de ahora no estará físicamente en los acontecimientos venideros, estará siempre en nuestro corazón.

domingo, 7 de diciembre de 2014

ANALIZANDO LA ACTUALIDAD

Pues mientras espero que venga algún grupo bueno de rock a Málaga, me fui a acompañar a la María a ver a Pastora Soler a Málaga en concierto. Peazo de concierto, lo que duró, más de una hora. Derrochando un poderío, que incluso sin micro, se oyó en el paraíso. Pero se fue, y se apagó la luz en el escenario. Miedo escénico, dicen, espero que se reponga pronto, porque hasta a la Streisand le pasó factura y le duró unos pocos años sin poder hacer un directo. Esperamos su pronto regreso.

Mientras tanto, y aunque repito que este blog no es político, toca analizar la actualidad desde el punto de vista del ama de casa que tiene que fogá y haciendo uso de la libertad de la que gozamos los españoles para hablar, -por ahora-, sin cortarnos ni un pelo. Pues eso, que analizo lo que oigo y lo paso a “modo la Paca”.

El gobierno actual dice: -“oye, los Españoles están hasta el moño de la tufará que desprendemos los políticos, porque aquí hay un pozo lleno de detritus, desechos, cagarrutas, cagaleras…, o sea, que está lleno hasta los topes de mierda y quieren, no, nos exigen,  que se limpie. Me parece muy bien, yo estoy en el poder y me toca, peeeeeeero, perdona guapito, esto no es solo mío, o sea, la peste que esto desprende, es muuuuy antigua, esto no es sólo de hoy, o sea, aquí ha cagao más gente desde hace una pila de años, cualquiera que haya tenido algún cargo de poder durante los últimos treinta años ha cagao aquí, así que, o nos arremangamos todos o yo no limpio”-.  Ahora empiezan los demás: -“pues hagamos una tapadera”-, pero no se ponen de acuerdo. Unos dicen que cuadrada, otros que redonda, otros que impermeable, otros que no se pueda abrir, pero no puede hacerse así, porque entonces no cagaremos más, o sea, que no se ponen de acuerdo. Quieren una tapadera y la llaman comisiones de investigación,  y se crean comités y subcomités, con folios y más folios para enterrar la tufará, pero no cuela.

Entonces yo, como me considero pueblo, pienso: nos arremangamos y entre todos podemos limpiarlo, porque tenemos la fuerza y las ganas de poderlo hacer y le decimos al gobierno: -“señores, nosotros podemos, pero ustedes lo tienen más fácil, ya que disponen de la maquinaria adecuada para hacerlo bien, pero si nosotros nos ponemos -y podemos hacerlo, ¿eh?-, si nosotros nos ponemos y no tenemos las herramientas adecuadas, esto dará un reventón y aquí tragará mierda hasta el apuntador.


Esta es mi opinión, así que, señores del gobierno, quiero que sepan que nosotros podemos, pero por ahora, está en sus manos.



domingo, 30 de noviembre de 2014

LA CASTA Y LA MADRE QUE LOS PARIÓ

Tengo un recuerdo de cuando yo era chica y volviendo del colegio toa enfadá, le decía a mi padre, que era un gitano muy gracioso: -“papaaaaaaa, una niña en el colegio ma´ dicho que tengo piojos”-, y mi padre me daba un achuchón y haciéndome reír, me decía: -“¿Dónde está esa rascacia, que la voy a cogé y la voy a dejá como a una gatilla zollá, le voy a pateá los higadillos y me voy a cagá en toa su casta entera”-. Yo, muerta de risa, entendía todos los conceptos que tenían que ver con la mar, pero lo de “toa su casta entera”, me sonaba a familia desde la primera generación a la última, pero no sabía muy bien a qué se refería.

Luego, cuando fui mayor y vi una película que me impactó muchísimo, “La ciudad de la alegría”, con el Patrick Swayze, ambientada en la India, me enteré de lo que significaba pertenecer a una casta.
Si hubiésemos sido hindúes, nosotros, que nacimos pobres, que nos criamos en la casa vieja de la playa, un antiguo almacén de pescado, con quicios hechos a media pared con cañas y pegados con mortero, donde se metían las chinches y hacían nidos las arañas y se escondían las cucarachas cuando apagábamos las pocas luces que había, estaríamos viviendo allí, con toda la prole que los seis hermanos hemos tenido, y la nieta que estoy esperando se criaría en la chabola más pobre que hubiese cerca. Pero no somos hindúes, y aunque nacimos pobres, gracias a una madre mu pesá, -pero que muuu pesá-, que nos animó a que estudiásemos, y que nos hacía los vestidos con retales, pero que nos pagaba una profesora particular de inglés, y que nos animó a que nos preparásemos para tener un futuro mejor. Así pudimos salir de las chabolas y hoy tenemos una vivienda digna. Incluso nos hemos podido permitir algún viajillo de lujo, cuando la cosa ha ido medio bien, aunque fuese pagándolo a plazo en El Corte Inglés.

A lo que iba, trabajando mi marido y yo, hemos podido ayudar a mi hija con la hipoteca de su casa, y ahora me dice el banco que por haberle dejado un poco de ese dinero, se considera una donación a mi hija. Hacienda, que por lo visto en Andalucía por donación es donde más cobran de toda España entera,  me puede crujir a la niña con un peazo de multa si no declara un dinero que ha recibido mío, de mis ahorros y de mi trabajo.

Leí ayer en la revista Hola una declaración de la Marina Castaño, a raíz de la herencia del Camilo José Cela, que le quitan pa´ dársela al hijo del Camilo y ella dice “los padres están obligados a dar de comer y mantener a los hijos, no a enriquecerlos”. Pues que le pregunten al Chaves, Griñán y Pujol, a ver qué han hecho con sus hijos, esa casta, que nacieron trabajadores y hoy están enriquecidos de una manera que produce mareo por la cantidad de dinero acumulado en tan corto espacio de tiempo, donde se manejan cifras que son absolutamente indecentes, que sólo el oírlas una y otra vez en los medios de comunicación, te da mareo. Esta gentuza, esta casta de corruptos y ladrones,  ellos y todos los que se han arrimado a la política todos estos años para lo mismo, ¿qué hacen que están todavía en libertad?, que me quitan del sueldo de mi marido y ahora de mis ahorros pa´ seguir manteniéndose en un nivel de vida que no les corresponde…, pues como decía mi padre: ME CAGO EN TOA SU CASTA ENTERA.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

EDUCACIÓN CÍVICA

Bueeeeeeno, pues como mi psicóloga me anima a escribir en el blog, aunque haya veces que digo yo intro pa mí, -“¿y estas chorradas al final las leerá alguien?”. Cuando pienso en dejarlo, hay alguien que me dice que sí, que lo lee… pues nada, a fogá toca.

He comentado con mi familia, -y ahora con la corrala cibernética- lo que me pasó con la Lili, la pekinesa de mi madre, que paseábamos por el paseo marítimo, vestidas para pasear, no para hacer deporte, o sea, con glamour y tacones, y llevábamos a mi madre del brazo, mi hermana y yo, cuando suelta a la perrilla, que pilla la escalera a toa carrera y se baja a la arena de la playa. Mi madre nos comenta que llegados a ese punto tiene costumbre de soltarla para hacer popó. Entonces viene una señora mayor por la playa, se fija en lo que está haciendo la perrilla y nos grita: -“¡señoraaaaaaaa! eso lo recoge, que no estamos en la playa para oler a mierda”-. “Jodeeeeeer”-, le digo a mi hermana, -“dame la bolsita de plástico, que no voy a hacer bajar a mamá”-, y aquí va la Paca, vestía de domingo, con toda su humanidad y sus tacones, bajando hasta la arena, pa´ recoger un cagajón y tirarlo a la basura. Nadie aplaudió y seguimos paseando.

Ante una orden directa de una señora mayor, -arrrrrrr-, obedeces, está en la memoria de tus genes, porque a las personas mayores hay que respetarlas. Bueno, pues yo, que tengo ya los cincuenta pasaíllos, me tengo por una persona, si no mayor, sí en edad respetable, -o eso me creía yo-, porque tengo un pasillito que va desde mi bloque hasta el aparcamiento y ha habido un tiempo en el que los barrenderos limpiaban la plaza y el pasillo, y aparecía cada mañana lleno de cáscaras de pipas. Un grupito de adolescentes se reunían a charlotear y comían pipas dejando las cáscaras en el suelo. Incluso algunos días latas de refrescos y bolsas de plástico, habiendo papeleras en la plaza.
Bueno, pues un día pasábamos mi marido y yo y cruzamos por en medio del grupo que estaban sentados a ambos lados, con su charloteo y comiendo sus pipas, y por decir algo, ya que todos los vecinos protestábamos, digo –“ainssssss, aquí están los loritos, Paco, estos son los que ponen el pasillo perdido con las pipitas”- y cruzamos por en medio. Me miraron, y las puñalás que me dieron con la mirá me dolieron en la espalda. Jodeeeeer, los pequeñajos me habían perdonado la vida o casi, y mi marido me dice, -“no les digas nada porque a ver si al final la vamos a liar y vete tú a saber estos lo que hacen”- y entonces recordé mi reacción a la protesta de la señora de la playa. A mí en ningún momento se me ocurrió decirle a aquella mujer que se metiese en sus asuntos, porque si mi madre me oye contestarle así a una persona mayor que me está regañando, me da un tortazo que me pitan un año los oídos y me da cuatro vueltas la cabeza.
Estaré carca, demodé, defasé, vieja cascarrabias, protestona y tó que tú quieras, pero me sale un bicharraco ante la falta de educación, porque sólo es una falta de educación, no es otra cosa, pero creo que si no se corrige se degenera en vandalismo, y vivimos en sociedad, no en el campo con los cochinos, y mantener una cosa curiosa y limpia no cuesta ningún trabajo. Si todo el mundo mira hacia otro lado yo no puedo, no puedo, no puedo  y me entran ganas de gritarles: -“¡anda y marcharos a llevarles las cáscaras a vuestra madre y tirarlas en vuestra casa, a ver la gracia que le hace!”-.


Ya no están en el pasillo los adolescentes, será que ha comenzado el instituto…

miércoles, 15 de octubre de 2014

Y POR FIN... LA BODA

Estoy ¡¡chooooffffff!!, pero completamente chooooffffff… si tuviera dinero, me marchaba quince o veinte días a un Spa a recuperarme, pero como dice mi hija, “deja de ver el Divinity”.

Después de una semana a tope, con las últimas pruebas de vestidos, peinados y maquillaje, tengo que agradecer a estas grandes profesionales: la peluquera Mari Angeles, la esteticista Rocío Martín, Santos y Eva con los trajes y a March Guirado de con B mayúscula, porque gracias a ellas, el día de la boda de mi hija, lucimos las mujeres de la casa como de portada de revista, aunque debo decir que, como la Norma Duval, mi modista fue la maravillosa Amparo.

Menos mal que quedan las fotos, magníficas fotos hechas por mi hermana Dori, que fue la reportera, porque si no, diría que fue un sueño, muy bonito, pero un sueño, por lo rápido que pasó todo. Tanto que yo, que no quise maquillarme porque pensaba que cuando viese al padre llevar a su hija del brazo al altar iba a jartarme de llorar, no me dio casi ni tiempo a sentarme en la iglesia, cuando ya estaba firmando como testigo y sanseacabó, ¡ni tiempo de emocionarme tuve!.

Los novios quisieron una ceremonia tan sencilla, pero tan sencilla, que no habló nadie en el altar, sólo dijeron “si quiero” a los votos, por si con los nervios se equivocaban. Ni misa, ni coro rociero, ni agradecimientos…, tan sólo unas palabras preciosas del padre Pepe a los novios. Ya te digo, que porque están las fotos, si no, un sueño.

No sé si es porque somos muy agradecidos o porque tengo una familia muy grande, lista y preparada para ayudar y participar a la voz de YA, pero es de agradecer que cuando digo, “cuñá, tengo un problema con las flores de la iglesia”, a la media hora me llame y me diga que está todo solucionao, o la suegra de la niña, que le preparó una canastilla para los regalos es-pec-ta-cu-lar, y unos pinchos de golosinas dignos del mejor escaparate. O como el coche que preparó mi cuñao con March Guirado, que quedó listo para pasear a los novios, fino, fino, fino.

Nos paseamos con la abuela, que no podía andar mucho, por el magnífico casco antiguo mientras a los novios les hacían el reportaje de boda, y luego al banquete, disco, copa  y fin de fiesta. No me quiero poner cursi, pero hasta el cielo se portó, despejado durante la ceremonia y el sol de la tarde para las fotos, acompañando con una estupenda tormenta, -ya que me gustan tanto los fuegos artificiales-, cuando estábamos en el baile, permitiendo irse sin mojarse a los que tenían niños después de la cena, amenizando con lluvia y fuegos artificiales la noche y parando cuando se terminó la fiesta sin mojarnos. Fin de fiesta de sueño.

Increíble cómo lucían los jardines de La Reserva de Noelia, me sorprendió el recinto, que no tiene nada que envidiarle a muchos salones de grandes hoteles. Estupenda la comida y estupendo el servicio.

Los novios no sé si tienen agujetas en la cara de tanto sonreír, pero no se les borró la sonrisa en ningún momento, señal de que lo disfrutaron viéndose rodeados de La Familia, la más cercana, que aunque no estaban todos los que nos hubiesen gustado, y lo siento muchísimo pero el puterío está malo y dio pa lo que dio, a través de las redes sociales en las que se comparten fotos, agradecemos mucho las felicitaciones.

Y para finalizar, la nueva temporada de otoño-invierno trae maravillosas novedades, si, novedades estupendas. El cura les dijo a los novios que si no pensaban tener familia, era una tontería que hicieran la ceremonia por la Iglesia y creo que se pusieron pronto a ello, porque la niña me ha regalado un dos por uno y está preñá. Sí, VOY A SER ABUELAAAAAA. Así que si todo va bien, para la primavera tendré mi primer niet@.

¡QUE VIVAN LOS NOVIOS!


jueves, 25 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE CALIENTE

He estado intentando sobrevivir a Agosto poniéndome en remojo todo lo que he podido, e intentando moverme lo justo y necesario, o sea, pa´ ir a la playa, comer y bailar un poco si se terciaba, pero para trabajar, ¡como que me ha costado!. Será por la caló, digo yo, porque mala no estoy, y de vitaminas, con tanta verdura como da el campo, ando sobrá.

Pa´ mis amigas las cocinillas, hice una mussaka estilo la Paca, con unas berenjenas y una fritura de tomates, pimientos y cebollas, light, con las berenjenas cortadas a lo largo, gorditas, saladas y puestas a la plancha para ponerlas blanditas, sin mucho aceite, y luego por capas con el tomate en medio, sazonado con orégano y albahaca y cubierto de puré de patatas y gratinado al horno con un poco de queso. Pues como no le puse carne, mi hija me dijo que eso a ella no le gustaba, -aunque luego se lo comió-, pero de entrada, con la caló que ha hecho metía en la cocina y lo que tardé en hacerlo, pensé: -“la próxima vez, me hago un collar con los pimientos y me pongo dos berenjenas de zarcillos y se acabó la verdura familiar”-. Estoy jarta, ¡pero mú jarta! de gente egoísta y caprichosa.

Esto fue en agosto, pero ahora estamos en septiembre y aunque la temperatura ha bajado un poco, a mi me la ha subido una noticia que he escuchado en la radio, y aunque he dicho muchas veces que este blog no es político, con el bombardeo de noticias políticas,- y más ahora que con las elecciones cerca están desataos-, no tengo más remedio que comentar pa´ fogar, porque me pongo peleona.

La noticia de que la jueza que sigue el caso de los ERES en Andalucía ha mandado a la guardia civil para recoger los papeles de la Junta de Andalucía para seguir destapando el fraude, y le ha dado diez días de plazo para que le entregue la documentación, me hace decir ¡olé y olé y olé! por esta jueza que además de guapa, inteligente y con dos cataplines bien puestos, se pasea con su troley por Sevilla con cara de no haber roto un plato y tiene a la clase política acojoná. Vaya, que si viviese en Marbella, la escoltaba yo todos los días aplaudiéndola, para que no se me hunda,  tire la toalla y no le pueda la presión de los medios a favor de que no se destape este peazo de escándalo. Porque tiene que pagar desde el primero al último, si no, en las próximas elecciones, en las que pretenden borrón y cuenta nueva, nos olvidamos de todo lo robado y volvemos a las andadas. O se para esto ahora, o como ha dicho esta mañana un político, estamos fomentando un caldo de cultivo para que se forme una guerra civil, que beneficia sólo a los políticos corruptos para ocultar lo que durante años han estado mangando a los trabajadores.

Y el resto de España, que grite A MÍ LA LEGIÓN, porque aquí han mandado a la guardia civil, pero anda que no tiene delito ni lo de Cataluña y Baleares, que los gritones que dicen “España me roba”, que miren debajo de su alfombra, a ver quién ha barrido pa´ dentro, porque se creen que la gente es tonta y porque cuatro chalaos griten en televisión, el resto no tiene una opinión propia. Yo los dejaba votar, y así verían lo jarta que tienen a la ciudadanía con sus capotazos para tapar lo que han robao allí también. Por eso digo que hay que luchar y apoyar para que paguen desde el primero al último y no permitir que hagan borrón y cuenta nueva, que el que estuvo no se vaya de rositas, si no, esto nunca acabará.



martes, 16 de septiembre de 2014

CRISTIANOS, NO PRACTICANTES

Bueeeeno, pues eso, que no sé si os he contado que al final la niña se me casa por la Iglesia, y resulta que mi hija y el novio pertenecen a la categoría moderna de “soy católico, pero no practicante”, y resulta que al cura le hace toda la gracia esa nueva modalidad. ¿Qué pasa?, pues que yo de pequeña iba a misa todos los domingos y luego nos alargábamos a la calle Lobatas a ver a mi abuela Fraskita, que me daba el durillo pa´ comprar en la alameda el TBO de la semana, o el palmito o el pincho de madroños, según la temporada, porque eso era lo que hacíamos los domingos. Total, que de ir a misa y de rezar en el colegio, nos conocíamos toda la liturgia y los rezos de la iglesia católica.

Los domingos por la tarde, la merienda en el colegio de las monjas y peliculita de santos. Pero, ¿qué pasó?, pues que vinieron los socialistas con las libertades y enseñanzas laicas, por lo que el catecismo que aprendíamos en el colegio, después de muchos dimes y diretes de la enseñanza, dejó de darse, y lo que parecía una obligación, dejó de serlo, porque, como según los modernos había libertad, pues se dejó de acudir a misa.

De aquellos años en que la religión era una asignatura más, aprendí que el fanatismo es lo peor, que al principio, antes de los profetas, prevaleció la Fe, que el hombre siempre se hace la misma pregunta sobre el más allá, -del que no sabemos nada-, y que todos los profetas llegaron al nirvana cuando ayunaron y que siempre que aparece un profeta que quiere que practiquemos la igualdad y el compartir, terminan quitándolo de en medio.

Yo me casé por la Iglesia y bauticé a mis hijas, que luego hicieron la comunión, pero de volver a ir todos los domingos a misa, nada. Mis hijas hicieron la catequesis dos años, ¡y ahora son tres años! Por favor, tres años para preparar a los críos para hacer la comunión y al final de la catequesis, ni han aprendido nada del antiguo ni del nuevo testamento, con sus milagros y sus parábolas, -con lo bonitas que son-, ni entienden la misa y  están tan perdíos los críos que mi sobrina ha decidido que no hace la comunión. Le tocaba este año y decidió no hacerla porque aunque dice que cree en Dios y se siente cristiana, no se siente cómoda con la parafernalia que se crea alrededor para hacer la primera comunión. Como hay libertad, los padres la han dejado a su libre albedrío, se habló con los responsables y no la hizo este año, tiene que madurarlo y la hará cuando ella sienta que tiene que hacerla, si es que al final la hace.

En mi familia no se habla de religión, se habla de ser buena gente, de no hacer daño al prójimo y de procurar no envidiar al otro si tiene más que tú, de esforzarse en el trabajo y de ser buenos compañeros, buenas personas y ser válidos para la sociedad en la que vivimos. ¿Pero qué sucede?, pues que como somos cristianos, pero no practicantes, las parejas que quieren que sus hijos hagan la comunión, tienen que pasar por la catequesis, porque tienen que aprender fuera del colegio lo que antes era una asignatura más, y es un coñazo.  Y la pareja que quiere casarse, tiene que hacer los cursillos prematrimoniales para enterarse un poco de a qué te estás comprometiendo casándote por la Iglesia.  

Si la persona que te explica el tema es realista y hace amenas las reuniones, no pesan, que es lo que le ha pasado a mi hija con el tema de los cursos prematrimoniales: viene encantá con el cura, por lo actual, ameno, bien explicado y sobre todo, lo realista y puesto en la actualidad de los que ya viven en pareja antes del matrimonio, o las parejas que, sin estar casados por la iglesia, quieren bautizar a sus hijos.

Creo que la Iglesia debe evolucionar, porque ante el fanatismo, yo por lo menos, me aparto, pero si con la libertad de la que disponemos hay personas, buenas personas, dispuestas a enseñar sin coaccionar y te hacen comprender que dentro de la religión cristiana puedes encontrar el consuelo a los malos momentos que todos pasamos en esta vida, sin histerias y sin dedos vengadores, las iglesias vuelven a estar llenas, como pasa en la actualidad en Marbella, que de haber cuatro personas mayores rezando, han pasado a estar los bancos llenos para oír la misa.

Mi hermana me dice que soy muy poco romántica, será que ayuno poco.


 

lunes, 1 de septiembre de 2014

VOLVIMOS A BOLONIA

Como la letra de la canción, “a Tarifa pal winfirsun y no hay viento”, pero al revés.

Cómo me revienta ver el tiempo por la noche en la primera cadena, me aburre como una ostra, me puede tanta pedantería, y ahora además con más tiempo para remachar y remachar los “posibles, probables y puede que por la mañana y a lo mejor por la tarde” y dale que te pego, con que vienen los vientos desde la Conchinchina y luego pasa lo que pasa, que vi una raya en la zona de Tarifa y… pos vámonos pá Bolonia: con los niños, la comida, las sombrillas, las neveras… y cuando llegamos, ¡por Dios, pero esto que eeesss!, Íbamos a volar, con la arenilla que parece pan rallao dándonos en las espinillas, que los mosquitos enfurecíos de las marismas se quedan mamando al lao de los picotazos que da esta arena.  

Bueno, como la playa es maravillosa, nos quedamos,  a ver si amaina. Montamos el chiringuito y por poco gastamos todas la piedras de la excavación que hay allí pa´ aguantar las toallas. Total, como la playa es espectacular y hacía un sol de justicia, pues nos fuimos a andar y a bañarnos. El agua clarita, clarita y buenísima, incluso con olas y viento, la juventud subió a las dunas de arena, -que siempre me maravilla que la arena no queme- y al volver del paseo, las toallas estaban enterrás bajo siete metros de arena, miramos y remiramos a ver si en la arena mojá de la orillita se podría comer, pero no había manera, con un viento que te seca el gaznate, un sol de justicia, ni una sombra pa´ cobijarte y desmallaos de hambre sin poder destapar ni una fiambrera, había que tomar una decisión, y al ver a mi sobrino con una toalla por la cabeza, que parecía Doña Rogelia, colorao como un tomate y diciendo -a ver cuando me sacan de una vez de esta playa-, finalmente decidimos irnos a comer al chiringuito y quitarnos de la solana y el viento. Imposible, imposible quedarnos en la playa.

Y digo yo, ¿pa´ qué tantas explicaciones de la tía del tiempo, pa´ qué tantas isobaras y tantas presiones?. Lo que tienen que hacer es ir un veranito a las costas de Tarifa y pasar un fin de semana con viento y otro sin viento, pa´ saber de lo que hablo, y a ver si afinamos un poco más en esa zona,  porque si la hubiese tenío a mano, le hubiese dicho cuatro cosas bien dichas, que los antiguos sin tanta palabrería ni tantos estudios, sabían en sus huesos cuándo iba a cambiar el tiempo, porque la presión la sentían en los huesos y las isobaras, cuando venían juntas, las notaban en la rabadilla.

Un señor muy simpático, cuando ya nos veníamos huyendo, nos dijo que la próxima vez nos metiésemos en una página tal de Internet, y que cuando pusiera más de tres o cuatro nudos, ni lo intentásemos. Pero digo yo, si te tienes que meter en Internet pa´ ver el tiempo en la costa de Cádiz, ¿pa´ qué se tira el tío del tiempo dándonos tantas explicaciones durante más de un cuarto de hora?, que cuando estoy esperando pa´ ver la película de la primera, -sin anuncios-, y oigo que después de terminar las noticias, el deporte y el tiempo, ¡vuelve a sonar la musiquilla del tiempo!, me pongo cardíaca, ¡¡pero otraaaaaaa veeeeezz, por Dioooosssss!!.

Como soy positiva por naturaleza, bien está lo que bien acaba, así que terminamos comiéndonos el almuerzo de la playa en el campo de mi madre para la cena... y aunque me dejó muy mal sabor de boca no poder disfrutar de esa playa tan maravillosa… lo tenemos pendiente, pendiente, pendiente.






miércoles, 6 de agosto de 2014

A LOS DE LA MAR...

Aquí estoy, toa solita por la mañana, fregando como una loca con el amoníaco, porque los bichos me comerán cuando me muera, pero ahora no los soporto. Las arañas, hormigas, mosquitos y cortapichas, les tengo declarada la guerra y voy a muerte con ellos, así que sudando la gota gorda por el canalillo abajo y armada con trapo y fregona, la radio puesta y el magín dándole vueltas a una frase, que por lo visto es antigua y ahora mi querido esposo, después de una discusión sobre nuestros orígenes, me ha espetado: -“no, si ya lo decía mi padre, que a los de la mar, palos y pedrás”-. ¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!, todavía estoy conmocioná.  ¡Y me lo ha repetío!, a los de la mar, palos y pedrás.

Me cuenta que en su niñez el padre tenía no se qué huerta en la que sembraba, y cuando recogía la cosecha de verano para vender los melones, se quedaban toda la noche en una especie de choza hecha para aguantar la cosecha mientras se vendía, y dormían ahí. Que su padre le había quitao a la gente de la mar mucha hambre con los melones y que a cambio la gente de la mar le daba a su madre un cubillo con algunos pescaíllos. ¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte, estoy endemoniá!. No sé si meterme en el google para ver cuántas calorías y cuantas vitaminas tiene un melón y un pescado, pero ¡ já! todo el mundo sabe que la fruta de verano en su mayoría es agua, que te hartas con una sandia gorda y a la mijilla te hartas de mear, y lo único que has hecho es lavarte las tripas, ¿o no?. Y un pescaíto recién cogido de nuestras costas, no tiene precio.

Pero bueno, como decía mi padre, qué mala es la hambre, y sobre todo, qué mala es la memoria. Pero peor aún es la falta de respeto. Nunca he visto un eskimo, no sé lo que es, si acaso me imagino el chozajo de palmas que se hace en los campos en verano para vender los melones. Todo tiene su mérito. Él se habrá deslomao en el campo arando y recogiendo habichuelillas, habas y vendiendo melones, pero yo he visto a mi padre llegar derrengao después de toda una noche en la mar, limpiar las redes, llevar los cubos o las cajas de pescao a la fábrica de hielo a por un par de barras de hielo picao pa´ que aguante el pescao y llevarlo al mercao pa´ venderlo, y luego a remendar toda la tarde porque, o bien las redes se quedaban cogías en una roca, o se les metía un marrajo y les rompía el arte de la pesca, y entonces, ¿vale menos ese cubillo de pescao que con tanto menosprecio nombra mi querido esposo que un melón o sandía, por mu gordo que sea?.


Y por lo visto, cuando venían los temporales y los barcos no salían, la gente de la mar se tiraba al campo a ver si podían arañar alguna batata o unos higos, como en todos lados. No sé si en alguna crónica he comentado que la jefa de enfermeras de Incosol era valenciana y que cuando entraba en la oficina y habíamos comido una naranja a media mañana, decía: -“aquí huele a pobre”-, y yo no sabía a qué se refería, hasta que me explicó que en la posguerra los pobres sólo comían naranjas de las huertas valencianas y a ella le quedó aquel dicho, igual que el que me ha dicho mi esposo. Pero me lo ha dicho a la maldad, ¡así que se atenga a las consecuencias...!


domingo, 27 de julio de 2014

APRENDER OTRO IDIOMA

Que conste que, ni voy a enseñar a nadie ni voy de mosca cojonera, lo que pasa es que comparto mis opiniones sobre mis vivencias, comparto mi opinión, no pretendo dar clases a nadie. También soy consciente de que al publicar mis opiniones hay personas a las que no les interesa un pimiento y hay quien las lee con agrado. Que todo el mundo no está de acuerdo conmigo, seguro segurísimo, pero esta soy yo…

Cuando yo era chica, mi madre, a mis hermanos y a mí, nos educaba como ella entendía la educación. Me explico: si yo volvía del colegio o de jugar en la calle y le decía, “mamá, Periquito ha dicho hijo de p…”, ella me contestaba: -“mira hija, esa es una palabra muy fea que significa desprecio o significa algo no muy bueno. Si la oyes, no la repitas”. Cuando estábamos muy enfadados, de pequeños, algunas de estas palabras se colaban en nuestro vocabulario, y ella nos lo advertía: “no digáis esas palabras que son muy feas, aunque estéis enfadaos no son palabras buenas para repetir” y nos machacaba una y otra vez hasta que, si las pronunciábamos, procurábamos que ella no nos oyera.

Yo crecí y aprendí que esas palabras eran adjetivos descalificadores, humillantes, castradores y lo que significaban cuando los empleabas, eran palabras muy fuertes que denotaban una falta de respeto y de educación tan grandes que, cuando las empleabas, te sentías mal porque sabías que su uso te humillaba a ti misma.

Con el tiempo he aprendido que hay ciertas personas que, este tipo de adjetivos, -que los voy a llamar descalificadores y ofensivos-, los emplean con mucha alegría en su vida diaria, y lo que para mí es súper fuerte, para ellos no significan nada o lo olvidan rápidamente, sin saber que te han ofendido, porque en ese momento no lo comentas y si se enteran se asombran y dicen, “pues no es para tanto”, o “que me lo hubiese dicho si se ha sentido ofendido”.  

Cuando mis hijas y mis sobrinillos dicen algo ofensivo, les corregimos con alguna pollada, como una frase de la película de Bambi que me encanta: “si al hablar no has de agradar, harás mejor en callar”.

Peeeeero, es un idioma que está en la calle y, lo mismo que aprendes a hablar inglés, también aprendes a utilizarlo cuando el interlocutor que está frente a ti es la única manera de comunicación que comprende. Me explico, hay personas que, no sé si porque no han tenido de pequeño quien les corrigiera o simplemente se encuentran cómodos si se expresan avasallando o insultando,  siempre utilizando adjetivos que ofenden o que son descalificativos, que amedrentan a la persona a quien van dirigidas, quizás porque no conocen otra forma de comunicarse y hacerse entender. Yo creo que para que vean que les entiendes tienes que contestarles de la misma forma que hablan ellos. Si voy por la calle y cruzando un paso de cebra un conductor me dice: “y la gorda, no tarda en cruzar”,  me siento mal si me llama gorda, porque para mí, que estoy siempre a dieta, que me llame gorda me molesta, pero hago como que no oigo, lo ignoro, me callo y no contesto, porque a esa persona no la voy a volver a ver. Pero, si en un supuesto, te encuentras en tu vida a una persona malencará, que te avasalla, y a la que aunque no quieras, tienes que ver continuamente y aguantar su mala educación y sus malos modos, llega un momento en que tienes que aprender su idioma para terminar con el avasallamiento de una vez por todas y te tienes que expresar de manera que, de una vez por todas, te entienda. Aunque no sea tu estilo, aunque te cueste mucho, tienes que aprender, e intro pa mí, recuerdo las contestaciones aprendidas que pensé nunca usaría, pero me sale el rebalaje y pienso que le contestaría: “si, gorda, porque estoy reteniendo mierda pa´ cagarme en tu puta madre…” o la que me encanta de: “ya llevas mucho tiempo tocándome el kiwi y ahora me lo vas a comer con cucharilla de plástico”, porque he aprendido que a esta gente, cuando les contestas en su idioma, parece que lo entienden mejor.
Así que, aunque procuro no tener que utilizarlo, por si acaso, lo sigo aprendiendo...


martes, 15 de julio de 2014

SOBREVIVIR EN VERANO

Pues… ¡ea, ya está aquí el verano!, con sus grados a la sombra, que nos los recuerda el tío del tiempo en todas las cadenas donde mires, y los grados arriba, arriba, arriba…

Acabo de llegar de la playa, que es un lujazo que lo diga, peeeeeero, vivo todo el año en Marbella, la mejor ciudad del mundo, donde nací y que no me comparen esta ciudad con ninguna del mundo, porque te digo yo que es la mejor en cuestión de clima. Como el del chiste: “vamos a arreglar el fregadero, que de la humedad ya hablaremos luego”.

Luego nos fuimos a tomar un refresco, porque a las ocho y media de la tarde ya no pega un café, y extasiadas, porque ¿sabes qué pasa?, que cuando yo era chica, mi padre se iba a la bodeguilla a tomarse un quinto de cerveza cuando venía de la mar, y si aparecíamos algunos de nosotros, Pepe, el de la bodeguilla, le decía: -“Ricardo, ¿le pongo a las niñas una Mirinda?”- Y él les contestaba –“no, que las niñas ya han mirindao”-. ¿Cómo nos iba a pagar mi padre un refresco en el bar, si el bollo con chorizo se lo llevaba de la casa porque no tenía ni pa´ una tapa? Por eso, estos placeres tan simples como tomar un refresco cuando vienes de la playa, ahora, los disfruto tanto.

Bueno, pues después del baño toca exfoliación, crema hidratante y relax con un buen libro en la casa, porque yo, de chica, sí me he acostao muchas noches con el salitre de la mar en el pelo y en el cuerpo, pero ahora, que tengo el pellejo tan sensible y los pelos fritos de tanto Casting, me tengo que cuidar un poco más, y oye, que abrir la ducha y que te corra el agua por el cuerpo abajo a la temperatura que tú quieras, es un lujazo.

Y os preguntaréis; “ésta está mú relajá, ¿es que no tiene familia pa´ cenar?”. Pues no, hace un tiempo que me encuentro toa rebelde way y decidí que no había cena en casa, bastaba con el almuerzo, y puse en marcha lo que toda la vida trabajando en la mejor clínica de adelgazamiento del mundo estaban hartos de publicar: “Hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo”. Pues hala, el que quiera comer algo que vaya y mendigue en la nevera a ver lo que hay, porque ésta menda no hace más la cena. Jopo, a buscarse la vida cada uno, que ya somos todos mayorcitos. A lo rebelde way total, lo yo te digo.


Pues nada, para rematar, estamos planeando día de playa en Bolonia. Si no se fastidia con el viento, ya os contaré… we keep in touch


jueves, 26 de junio de 2014

LECTURAS PARA EL VERANO

A ver, no tengo nada mío original, sólo escribo sobre las sensaciones que percibo de lo que leo, veo, oigo… y como no tengo otra cosa que hacer, lo escribo, haciendo un ejercicio de memoria que comparto.

La primera historia que recuerdo fue el cuento de La Mariquilla, una versión de La Cenicienta que nos contaba mi padre, algún día os la contaré.

Yo no sé lo que significa aburrirse porque tengo una familia muy grande, pero en mi vida ha habido momentos de soledad por no poder acoplarme a una reunión, una fiesta o una salida en que, por algún motivo, me he tenido que quedar en casa, y ha sido en esos momentos en los que, con un libro en las manos, he salido de mi piel y he viajado a otra dimensión.

Son incontables las novelas de Marcial Lafuente Estefanía y de Corín Tellado, y antes de eso los tebeos y cuentos, que por miles hemos leído. El durillo que nos daba los domingos mi abuela Fraskita, a la que íbamos a ver después de misa, servía para comprarnos el Pulgarcito de esa semana, o el Lili o el TBO.

Luego, cuando la Mari comenzó a trabajar, las novelas de Bárbara Cartland, tan románticas que podíamos pasarnos horas y horas leyendo hasta terminar con la cabeza como un bombo.

El primer libro de más de doscientas páginas que leí fue La isla de las tres sirenas, de Irving Wallace, hace treinta años, y sé que la temática está vigente, o sea, que si lo encontráis, leedlo. Y de este mismo autor, hace también una pechá de años que leí Los Siete Minutos, que va sobre sexo -son los minutos que supuestamente tarda un hombre en correrse- y en su día fue censurado. Hay que leerlo también para poder opinar sobre el Christian Grey.

Hay una colección de Angélica, la marquesa de los ángeles y el Conde de Peyrac, el reo de Langedoc, ambientada en la Francia del Rey Sol, que la habré sacado de la biblioteca de Marbella como cuatro veces pa´ leerla. Cuántas Navidades y Fines de Año me las habré pasado leyendo estos libros.

Y qué decir de El Médico, de Noah Gordon, ese viaje por la Inglaterra medieval con el sacamuelas y ese recorrido por Europa hasta Asia con la caravana judía, hasta llegar a Persia, la cuna de la medicina y tropezar con la religión, que corta todo avance hacia la medicina moderna, increíble. Luego están Chaman y La Doctora Cole, pero como el primero, ninguno. Y Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet, las mismas luchas de poder que hay hoy en día con políticos, religiosos… nada ha cambiado, excepto que antes había una selección de raza, sólo los más fuertes sobrevivían y esos genes están en nuestra sangre. He visto en televisión las dos series de Los pilares de la tierra y Un mundo sin fin, muy bien hechas. En Un mundo sin fin la maldad campa a sus anchas de tal manera que predispone a odiar, pero intensamente, a los personajes de la reina, la madre y el hijo cura, porque mira que son malignos, ¿verdad?

Hay un libro que narra la vida de una mujer, supuestamente la primera mujer que quiso estudiar medicina y pudo entrar en una universidad en la que sólo estudiaban los hombres, se llama Domina, de Nora Roberts. Otro libro es el que narra la caída de una piedra del espacio al principio de los tiempos y va desgranando las distintas etapas de la Historia. Se llama El Amuleto, es de Barbara Wood. Son historias de superación, de mujeres excepcionales que luchan por salir de la mediocridad y de las normas impuestas por una sociedad de hombres temerosos de perder el poder y el control. De estas escritoras he leído mogollón de historias sobre los normandos y los escoceses de tierras altas, que son muy entretenidas pero acaban siendo repetitivas.

Otra historia increíble es la de Forastera, de Diana Gabaldon, que trata de una enfermera que va de viaje con su marido a Escocia y a través del círculo de piedras viaja en el tiempo a la época medieval y gracias a sus conocimientos de enfermería se integra en ese mundo, donde cualquier herida producida en una batalla supone una infección y la muerte. Allí conoce a Jamie, su media naranja, su complemento, su amor verdadero, que entrará y saldrá de su vida, de una época a otra y se buscarán a través de los tiempos. Son historias taaaan bonitas, que no quieres que acaben y terminan haciendo una colección de siete u ocho libros en tu librería.

Aunque me leí el verano pasado las cincuenta sombras de Grey, muy entretenido por cierto, no deja de ser una historia de amor con muchas escenas de sexo. Mi hermana no quiere que ponga tantos títulos juntos sin comentarlos, pero es que la historia del Grey no da pa´ mucho, sólo tiene un par de escenas en que la pavisosa de la prota saca las garras pa´ decir este hombre es mío y te araaaaaaño p´arriba como te vea tirándole los tejos, -más o menos-. Para mí, es mucho más interesante la historia de la teniente Eve Dallas y el macizorro del Roarke en la serie de libros que empiezan con Desnuda Ante la Muerte. Tiene misterio, sexo, es futurista sin llegar a ser poco creíble y con mucho glamour.

La historia de Los Hijos de la Tierra, que empieza con El Clan del Oso Cavernario, de Jean Marie Auel, no puede nadie dejar de leerla. El primer libro te introduce en la historia, fantástica, tan bien documentada que hueles la tierra, sientes que estas en aquella época, pero ya en el segundo libro y en el resto de la historia aparece Jondalar, ¡ay!, esos ojos azules como bombillas encendidas, no cuento , ahí lo lleváis…

Cuando estuve de crucero por el Báltico, nos recomendaron ver la salida del barco desde Estocolmo, por las islitas y el paisaje. Yo que vivo en Marbella, donde no se puede coger un barco para ir a ningún sitio, sólo a pescar, me encantó ver tanta islita con su casita y embarcadero para ir en barquito de una islita a otra, todo muy bucólico y romántico. Ahora estoy leyendo una serie de una escritora sueca Camilla Läckberg, autora de La Princesa de Hielo, ambientado en un pueblo sueco Fjällbacka, donde Patrick ,como detective y su pareja Erika, escritora, desentrañan una serie de asesinatos misteriosos. Son tan terrenales los personajes y los pueblos tienen tantas miserias, que lo mismo podría estar hablando de la Andalucía profunda… la lectura también sirve para desmitificar ideas de que en el extranjero se vive mejor.

Aunque estuve en Londres hace dos años, tengo unas ganas locas de ver la Inglaterra rural desde que leí Solsticio de invierno de la Rosamunde Pilcher, que lo leí en agosto y tenía que taparme porque sentía el frío. Y Los Buscadores de Conchas y Septiembre y El Regreso, todos de la misma autora, tan bien descritos que cuando se hace de noche a las tres de la tarde te dan ganas de acurrucarte con la manta y no salir.
Ahora que, los libros que recomendaría para los jóvenes son Memorias del Aguila y del Jaguar de Isabel Allende, para quien le guste los libros de aventuras, para viajar y resolver misterios en países maravillosos y selvas amazónicas.  También está el escritor Conn Iggulden, que ha escrito sobre la vida del Gengis Khan, tres libros y aunque me queda el tercero por leer, igual pienso que cuando hay nombres que viven a través de la historia es porque han llevado una vida súper interesante y hay que darle las gracias a los escritores que ponen a nuestro alcance el poder saber algo más sobre ellos, porque aunque está la licencia poética del escritor, también hay una base histórica de documentación increíble, como la serie de En el País de las Nubes Blancas, una trilogía que no quiero que termine.


Conforme pasen los años me veo en una hamaca sentada al borde del mar y con un libro entre las manos que me trasporte a cualquier lugar del mundo y me cuente aventuras y amoríos varios, mientras espero a que alguien me llame pa´ unas compras, un long drink, un finde, una quedada o un m´apunto a lo que sea, tú ya sabes… Wee keep in touch.


martes, 17 de junio de 2014

¿QUÉ PASA EN MARBELLA?

Otro año más de feria. Y… VAYA, que se han cargao la feria de día y a la noche. Petardeo puro.

En todos los municipios el pueblo participa de su feria y aquí el consistorio nos pretende confinar, no sé con qué fin, como si fuésemos ganao al que hay que enchiquerar en un recinto, a todas luces insuficiente para dar cabida a las ganas de jolgorio y cachondeo que se te pone cuando llega la feria, ya que también es la llegada del verano… verano, verano, que ha llegao junto con los tomates del campo.

Bueno, pues ya en Navidad, no se vio ni un triste puestecito en todo el casco de Marbella que te ilusionara con tan entrañables fiestas. Yo que estuve en Diciembre en Alemania, que todo era un puro disfrute en la calle, a pesar del frío, cuando estas Navidades busqué un puesto callejero en Marbella pa´ comprar el niño Jesús del Belén que se me había roto, ¡ni de coña!, sólo había belenes en los chinos. Ni hice crónica ni , aunque estaba indigná, ¿eh?

Pero esta feria ya no me puedo callar, estoy como La Pantoja, ¡triste, muy triste!, porque no odio a nadie ni voy en contra de nadie, pero estoy triste e indigná.

El día de la inauguración me bajé, cómo no, a ver los fuegos, como tantísima gente, que no sé de dónde salió, pero si toda esta gente fuese a la feria, no habría recinto donde recogerlos. Los fuegos, que es lo que más me gusta de la feria, cuatro petardillos, y menos el final, que se pudo disfrutar, agónico. Y le digo a mi hermana: -“bueno pues vamos a la feria de día a tomar una tapilla y una cervecilla a ver el ambiente y bailamos unas sevillanas, que es lo que pega”-, ¿o no?, pues ¿dónde?, dime tú ¿dónde? Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte. Marbella pueblo, un cementerio. La música, prohibida, como cuando era chica en Semana Santa, ni un tablaillo, ni unas palmas.

En cambio, me lo pasé de escándalo en un chiringuito de guiris, a las afueras, con música en directo, brisita del mar, guiris intentado bailar flamenco alegres.

Bueno, pues la feria de cacharrito y actuaciones en la noche, vamos, de primera categoría, se nota que estaban todos contratados, porque vaya actuaciones, sólo dos en toda la semana de feria. Para colmo y por lo que estoy más indigná, en Estepona, a quince minutos de Marbella, inauguración de peazo de recinto ferial con peazo de actuaciones. Tres horas bailando con artistazas como Tamara, India Martínez y Merche, gratis, para inaugurar un peazo de recinto ferial, con aparcamientos incluidos, que le dio una bofetá en toa la boca a esta menda que tanto quiere a su Marbella.

Estoy triste, muy triste, no sé qué pasa en Marbella, pero el pueblo hubiese agradecido que el video “Happy” que tan bien nos representa fuese verdad y no sólo marketing.


Bueno, pues pienso, que si no se trabaja para el pueblo, otro vendrá que sí lo haga, porque promociones para gente que veranea y ricos que invierten pero que no están empadronaos, no dan votos. Ni tampoco sirven urbanizaciones cerradas todo el año, hoteles vacíos y pueblo triste, muy triste, como yo. 



martes, 27 de mayo de 2014

GENTE CON CLASE Y... CLASE DE GENTE

Con el tema de los políticos soy muy pesada, lo sé, sólo espero que si digo que hace tiempo que no nos representan y al paredón con los que nos han metido en esta ruina, tanto ellos como los banqueros, y como están metiendo en la cárcel a quien habla en contra de esta gentuza, si vienen a por mí, digáis eso de LA PACA SOMOS TODOS, o por lo menos, espero que mi familia, que son los que más me animan a mis desahogos, no me dejen solita.

Pues eso, que el verano pasado vinieron a Marbella unos amigos catalanes de mi hermano y nos dijeron que nada, pero nada, de lo que sale en la televisión es la realidad de los que viven allí, o sea, que ellos no perciben ni el odio ni la sinrazón que en televisión nos venden para poner a todo el mundo en contra de los catalanes.
A mí me recuerda el chiste que me contaba mi padre cuando era pequeña del amigo que fue a Barcelona de vacaciones, en aquellos años, y le dieron la cuenta en catalán, y el amigo le pagaba una peseta menos de lo que le pedían hasta que el tendero le dijo la cuenta en castellano y el chiste era que mi padre decía, “ya sabÍa yo que por una peseta el catalán terminaba hablando en castellano”.

Que tengan su dialecto, -que es como me enseñaron en el colegio que se llamaban las distintas lenguas, aparte del castellano, que se hablaban en España-, pues me parece estupendo y que lo practiquen y lo hablen, cojonudo, porque cuando he estado en Cataluña, nadie, pero nadie, ha pretendido que le conteste en catalán ni me ha hablado en catalán a sabiendas de que no lo hablo: esa es la clase que tienen los catalanes.

Los políticos que hacen mítines para Europa en catalán y la primera cadena los reproduce en catalán, sabiendo que no lo entendemos el resto, son la clase de gente que hay que erradicar, porque para mí, son gentuza, procurando un enfrentamiento para tener su razón de ser, porque sin estas provocaciones, no tendrían razón de ser ni ellos ni los radicales que se les enfrentan y tendríamos una sociedad adulta, y no que nos estamos acangrejando, o sea, que vamos hacia atrás en lugar de avanzar.

La otra mañana decía un periodista en televisión que tenia amigos catalanes que decían que dentro del seno de la familia se había creado una división de tal manera que tenían  que dejar de hablar de política. Igual nos pasó en Marbella con el partido GIL. Había división dentro de las familias, porque cuando el que vende es un fanfarrón tocapelotas, hay que dejar la polémica en el ámbito y en el debate político y no llevarla a tales extremos de odio, porque luego vienen las elecciones y a ver qué pasa, porque pueden perder, y el poder lo tiene el pueblo, -cosa que a los políticos parece que se les olvida- y creen que cambiando la chaqueta, pueden borrar el pasado y la gente no olvida, parece que olvida, pero no, la rabia se enquista y en el momento propicio, sale ¡y vaya si sale!, envenená, pero sale.

Así que tengamos un poco de clase para diferenciar de lo que nos venden dando mítines fanfarrones en televisión, porque como siempre, en campaña todo vale, y no nos olvidemos que somos un pueblo, español, con mucha diversidad, pero la unión es lo que nos engrandece y del norte al sur y de este a oeste, somos cojonudos.

Y para mí, la clase política, esa clase de gente, sigue suspendiendo.



miércoles, 14 de mayo de 2014

COCINEANDO EN PRIMAVERA

Hola de nuevo desde mi cocina, donde paso las mañanas -como dice la madre de mi cuñá- “cocinando pa´ desagradecíos”, pues eso, que tengo calabacines tiernos del campo.

Ya que se acabaron, -qué pena-, las acelgas, las habas y los puerros, ahora es tiempo de calabacines y seguimos con la cocina de temporada. Ayer hice una tortilla con calabacines fritos con mucha cebollita tierna y, menos un poco que comieron mi marido y mi hermana,  el resto tuve pa´ el almuerzo y pa´ mi cena, qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte: mi chica se hizo un bocadillo porque dijo que no le gustaba, ¡es que ni la probó! Menos mal que no me pidió que le hiciera otra cosa, porque le pongo la tortilla de boina.

Bueno, pues hoy volvemos a la crema de calabacín, que esa sí se la toma, todo molido, y como tengo algunas amigas cocinillas, os voy a dar un par de mis recetas, -que no son light, por cierto-.

Tengo que advertiros que, menos los que viven conmigo, el resto de la family se lo come todo, hasta las piedras, y todo les gusta. Como yo soy un poco cocinera de rancho, me gusta cocinar para muchas personas y con buen apetito, -nada de puturrú de fuá-, no mido mucho las cantidades, casi todo es a ojo y cuantas más personas para comer, mejor.

Bueno pues pa´ la crema de calabacines, yo pongo una olla con un fondo de aceite y media cebolla gorda a freír y cuando están blanditas, dejo incluso que se agarren un poco al fondo porque así le da más sabor, sin que se quemen, entonces le añado tres o cuatro calabacines cortaditos, lo cubro con agua, una pastilla de caldo y a cocer. Cuando está espesito y todo bien cocido, le añado un brick de nata, rectifico de sal y pimienta al gusto, se muele todo con la batidora y la crema está de rechupete. Para los niños,  con poca pimienta, pero a todo el mundo le gusta, es una verdura que admite quesitos y todo lo que le quieras añadir, lo importante es que antes de molerla quede poca agua para que salga espesita y no se pierdan las vitaminas al tirar el agua. Si tienes pocos calabacines incluso admite zanahoria o patatas.

Bueno, pues ya que comencé con recetas, que creo son fáciles, otra cosa que suelo hacer cuando tengo que limpiar o planchar y no puedo estar pendiente de la olla, es poner un pollo al horno, de los que venden enteros. Lo enjuago bien, le pongo sal y pimienta, y en la barriga le meto un limón o una manzana para que no se estropee al cocinarlo, a la fuente del horno le hago una cama de cebolla, patatas envueltas en papel aluminio y chorreón de vino,  aceite y al horno. Lo pongo antes de nada y con un papel de aluminio por encima para que no se queme y se haga bien por dentro, luego antes de sacarlo, le quito el papel de aluminio y le doy un golpe fuerte para dorarlo, esto tarda mucho tiempo, al menos un par de horas, porque el pollo poco hecho no me gusta nada. Entonces da tiempo de limpiar o en caso de tener visitas, da tiempo de arreglarse para estar presentable en la comida, porque se hace el pollo y la guarnición a la vez.

El horno es amigo mío desde que lo puse en alto, porque cuando estaba en bajo, solo servía para guardar las sartenes y siempre estaba sucio, ahora no me da pereza usarlo.

Para pescado, también venden unas piezas enteras de pescado, que te lo limpian y son frescos, que al horno salen buenísimos, igual que el pollo, y tienes primero, segundo y guarnición, todo en uno, porque tampoco estamos para el engorde. 

El pescado tarda poco en hacerse, y no tiene grasa como el pollo. Una merluza, por ejemplo, sin cabeza ni la espina del centro, se le hace una cama de cebollas y patatas en rodajas, las cuales hay que pasarlas primero por la sartén o el microondas con un poco de sal y aceite para que se pongan blanditas, porque si no quedan crudas, se le hace la cama en la fuente del horno al pescado, sal, pimienta, chorreón de vino blanco y ajos machacados, y si es salmón, que sí tiene grasa, entonces sin aceite y con un poco de eneldo y al horno. ¡Buen provecho!




lunes, 5 de mayo de 2014

Y SÓLO ES MI OPINIÓN...

Bueno, por si os lo preguntabais, estoy mejor, ¿eh? Bueno, más que mejor, estoy de lujo, después de un fin de semana en esas maravillosas playas de Conil, para acompañar a la cuñada en su cumpleaños, he pasado un fin de semana fantástico. Ya me lo decía mi horóscopo: -“Paca, deja de comer grasas saturadas y date un fin de semana con tu marido”. Oye, pues ha acertado. Este año que parece ser no habrá vacaciones de crucero de lujo ni correrías por Europa, porque está el puterío mu malo, mu malo, aprovecharemos los eventos familiares y que Marbella es destino turístico mundial, -de lo bueno lo mejor-, para hacer patria.

Y aquí estoy de nuevo como una avispa, con el aguijón preparado, para hacer mis comentarios en el blog y, como dice mi hija, -“a mi madre la vas a mandar callar, ¡pero si mi madre se ha creado un blog pa´ dar su opinión, porque si no, explota!”-, pues eso, que cuando veo la situación del país y de nuevo me pongo a escuchar a los políticos, me pongo mala. ¡Pero esta gentuza en qué mundo vive!, políticos, empresarios, sindicalistas… ¡al paredón!, pero ya que están tardando, o al psiquiatra, a que les den dos collejas y se pongan a trabajar de una vez, que dejen de robar, de tomarnos el pelo y les exploten la burbuja que se han creado para ser intocables y pongan de una vez los pies en el suelo, que andan completamente desligados de la realidad.

Será que como vengo de una familia pobre, no tengo rentas y de lo único que vivimos es de un sueldo, mi madre me enseñó que la mejor herencia que le puedes dejar a un hijo es una buena formación, ser buena persona, no aprovecharse de los demás y ser cumplidor en el trabajo. He tenido la suerte de vivir los primeros mejores años de democracia, donde la igualdad, dentro de las clases sociales, era una realidad, los sindicatos y los comités de empresa, pelearon para que los trabajadores no cualificados pudieran tener un sueldo digno y que los que se preocuparan de formarse, tener oportunidad de hacerlo y conseguir una titulación para así ganar más. Tal cual, durante más de veinte años, se han realizado catalogaciones en los trabajos exigiendo titulaciones, que por aquel tiempo dijeron que había una enfermedad llamada “titulitis”, porque el gobierno lo exigía a los trabajadores para catalogarlos y pagar con arreglo a la formación que tuviese cada uno.

¿Qué ha pasado con la clase política, empresarial y sindical del país? ¿Cómo es que lo que les han exigido a la clase obrera durante estos años no se lo han impuesto también ellos mismos? Así nos encontramos ahora con esta chusma, que el que tiene preparación académica se ha dedicado a hacer leyes con las que protegerse y así poder apropiarse de unos dineros, destinados a mejorar la sociedad, y que en cambio se los han repartido entre unos pocos listillos, y lo más penoso es que asistimos cada día a la imputación de uno tras otro y no pasa nada, señores, ¡no pasa nada! y a los que votemos, de nuevo lo seguirán haciendo, porque se irán de rositas. Están con la agonía de que no quieren dejar la política por la cantidad de beneficios de los que disfrutan y nos los restriegan día a día por la cara, ellos, que tiene una cara de cemento, que puedes llamarlos como quieras, insultarlos e incluso llegar a zarandearlos y nunca se darán por aludidos, porque siempre serán los otros, los anteriores o los que estuvieron o los que vendrán, los culpables de lo que ocurre en este país.

Ahora, desde el minuto uno que se elije un gobierno, no se respeta que haya mayoría para dejarlos gobernar, se dinamitan unos a otros y no esperan a que haya elecciones para hacer campaña, -ya digo que desde el minuto uno en que ganan las elecciones-, tiene al resto de partidos bombardeando y llevando la contraria en todo, a ellos les da igual y a mí particularmente me crea un estado de asco repulsivo de cómo se ha llegado a pudrir de esta manera la clase dirigente. Estoy a la expectativa, porque no pierdo la esperanza de verlos, primero despojados de todo lo que han robado, inhabilitados para volver a ejercer en ningún cargo público como no sea limpiando aceras, -porque en limpieza de carteras ya están diplomados- y que haya un escarmiento para que los que quieran presentarse a algún cargo de gobierno, sepa a lo que se enfrenta si no trabaja con honradez, y eso que se oye tan a menudo, que hay que recobrar los valores en la sociedad…, perdona, pero durante estos años nosotros, los trabajadores, hemos formado una juventud, la mejor preparada que ha tenido nunca España, y nos hemos preocupado de darles los mismos valores que nos dieron a nosotros,  pero la clase política suspende, suspende y acojona ver en manos de quiénes estamos. Yo particularmente, espero que la democracia se recupere, se elimine la corrupción de los politicastros que nos dirigen en la actualidad y vea de una vez por todas que hay justicia e igualdad para todos. El que la hace la paga, sea quien sea.
  Y sólo es mi opinión…


miércoles, 23 de abril de 2014

SOBRELLEVANDO ABRIL

Si es que no me entiendo ni yo, ¿cómo pretendo que los demás me comprendan?

No sé si sabré explicar lo que quiero decir, o como dice mi hermana, me guardará esta crónica como un desahogo más y la publicará cuando yo ya no esté, pero es que, desde que fue mi cumpleaños y comenzó abril, ando endemoniá, si fuese un hombre diría que me falta un buen revolcón.

Esta Semana Santa no he tenido ni paciencia para ver de pasar las procesiones, que el Señor me perdone, pero las imágenes se me antojaban muñequitos bailantes de un lao pa’ otro. Ese fervor religioso de tanto golpe de pecho, pa’ luego escuchar al pobre de turno decir por lo bajinis cuando pasas y no le das una moneda, “olé por tanto buen cristiano”…, no puedo, no puedo, lo siento, pero tanta comedia me supera. Y eso que pienso que todos los años es bueno que haya Semana Santa, pa’ recordarnos toda la pasión y muerte de Jesucristo, que murió por nosotros y para recordarnos los grandes pecadores que somos. Fíjate que, ya cuando Noé, el Señor tuvo que inundar la tierra pa’ quitarnos de en medio por la lujuria, codicia, y todo tipo de celos y envidias que corroían al ser humano, y mira que eran unos pocos, ahora que somos más, tenía que haber una Semana Santa por lo menos cada tres meses, pa’ darnos cogotazos unos a otros y ponernos las pilas más a menudo.

Y no es que haya estao encerrá en mi casa, que hice rutas por el campo: un día hasta el monasterio de Los Monjes, otro a Puerto Rico Alto y otro, desde el nacimiento del río del preciosísimo pueblo de  Istán, bajando por las vegas y subiendo de nuevo al pueblo. Estoy guarnía, reventá a más no poder. Pues ni por esas se me va el diablo del cuerpo.

Yo no soy supersticiosa, pero cuando he viajao, he encendío velas en todas las iglesias de todas las religiones del mundo, para darle gracias a Dios por todo, y por si lo que hay un poco peor puede ir a mejor, con mi voluntad y con mi trabajo, -como el del chiste, “porque señor, si te pido fuerzas...”- Cuando hay un proyecto pendiente enciendo velas blancas en mi casa, de olor, porque ya que las enciendo, que la casa huela bien. El viernes hay que encender romero pa’ que salga lo malo y entre lo bueno, cuando me acuerdo lo enciendo y meto un olor a porro en todo el bloque que alucinan hasta los mosquitos.

Pero no sé qué me pasa que hasta mi familia, que es lo que más adoro, ha visto el demonio que tengo dentro, y no es que me arrepienta de lo que digo, -porque hablo desde el convencimiento de lo que digo-, pero… tengo que pedir perdón por las formas, que no son las correctas y mi madre me educó muy bien pa’ que ahora yo pierda las formas de mala manera, y me reitero, no es lo que digo, sino cómo lo digo, que hay maneras y maneras.

Pues pasó la Semana Santa y el domingo, como colofón, cumpleaños de la mamma en mi casa, que llevaba advertío desde hacía semanas que no quería celebración ni regalos, y cuando llegó el día, se me puso toa pollita, “que si no nos reuníamos para comer por su cumple, que si lo iba a pasar solita, que si qué pena que en un día tan señalao iba a comer solita…”. Total, que se vino a comer a mi casa y aunque toda la semana me porté bien, fue el fin de fiesta, con arroz con leche y por la tarde se presentaron toda la panda con torrijas, dulces y hasta hubo champán. En fin, como siempre que nos reunimos, si no es con comida de por medio, no es igual.

Pues estoy yo ahora pensando, intro pa’ mí, -que es cuando me salen las crónicas-, que hace como quince días que me quité la cadenita con la cruz que suelo ponerme al cuello para ponerme un collar, y no me he dado cuenta hasta ahora. Mira que si fuese eso y me han echao mal de ojo… total, creer no creo, pero tener algo a lo que agarrarse siempre ayuda, ¿no?

Que me la pongo ahora mismo, vaya, y ya os contaré.